La relación entre visión y poder.
Viento / Muelle / 13 cintas de embalaje
Esta instalación forma parte de una práctica orientada a dar forma a las relaciones de intensidad y turbulencia contenidas en las masas de aire. Es el resultado de trabajos anteriores: Osciladores, los prototipos de Telúrica, Estudio de campo: complejidades del viento (2025) y Radiales (2025).
Encuadre utiliza la estructura de un muelle para encuadrar, a modo de antena horizontal, las nuancias —del francés nue, nube—: variaciones imperceptibles de intensidad generadas por microturbulencias. Estas se manifiestan en cada uno de los 13 cuadros que componen la instalación a lo largo de 11 metros.

Tratar de definir la naturaleza y sus fuerzas es una obsesión exclusiva de la especie humana, originada en un siniestro posicionamiento: el del observador externo y distante. Filosofía y ciencia han intentado encapsular, de múltiples formas, una fuerza que permanece indefinible y descontrolable.
Encuadre sintoniza esa tensión irresuelta a través de múltiples encuadres proyectados hacia un lugar —el mar, una isla, el viento que lucha por escapar—. El encuadre no es neutral: es una tecnología que organiza la realidad. Es un acto de reducción a escalas egoístas, una relación entre visión y poder que intenta imponer un orden artificial sobre el caos.